El universo de la trufa

Todo lo que ocurre antes de llegar a tu cocina

El territorio

El Castellar y Sarrión, capital mundial de la trufa negra

La comarca Gúdar-Javalambre concentra la mayor superficie de truficultura del planeta. Suelo calcáreo pobre y drenante, altitud entre 900 y 1.400 metros, inviernos fríos y secos: el laboratorio natural perfecto para la Tuber melanosporum.

Trabajamos con truficultores y recolectores de la zona, comprando en campo y pagando por calidad real. Cada lote entra en obrador con su origen identificado.

Variedades

Diciembre - marzo

Tuber melanosporum

Trufa negra de invierno

La joya de Teruel. Carne negra con veteado blanco, aroma intenso y persistente. Se ralla en crudo, fuera del fuego, sobre platos grasos que fijan su aroma.

Mayo – agosto

Tuber aestivum

Trufa de verano

Más suave y avellanada, de carne clara. Perfecta para ensaladas, carpaccios y elaboraciones frías donde se busca matiz sin dominar el plato.

Octubre – diciembre

Tuber magnatum

Trufa blanca

La más aromática y escasa. Se sirve siempre cruda, laminada al momento sobre pasta, risotto o huevo. Disponibilidad limitada bajo pedido.

Calendario

Temporada a temporada

Ene – Mar

Melanosporum en plena temporada

Abr

Fin de campaña · conservas y trufados

May – Ago

Aestivum fresca

Sep – Nov

Azafrán de la nueva cosecha

Oct – Dic

Magnatum bajo pedido

Dic

Arranca la melanosporum

Cómo tratarla

Conservación y uso

Frío seco. Guarda la trufa en un recipiente hermético con papel de cocina, en la parte baja del frigorífico. Cambia el papel a diario.

Nunca en agua. Cepíllala en seco y lávala solo justo antes de usarla.

Fuera del fuego. Ralla o lamina en el último momento sobre el plato caliente: el calor directo mata el aroma.

Grasa como vehículo. Huevo, mantequilla, nata o aceite fijan y multiplican su perfume.

Perro trufero